| | El Castell de Guadalest es un pequeño pueblo, reducto de moriscos, asentado sobre un escarpe rocoso, desde donde se domina todo el valle. Esta posición le confiere una singular belleza. Las casas ocupan el suelo de una antigua fortaleza que estuvo habitada por población morisca que encontró en este lugar un sitio ideal para la defensa. Al pueblo se llega después de atravesar el arrabal y a través de una hendidura formada entre dos rocas. En la parte más alta se halla el antiguo castillo de San José. Enclavado en el Valle de Guadalest, formado por los núcleos de Confrides, Benifato, Beniardá, Benimantell, Castell de Guadalest y Abdet, antiguos pueblos de reminiscencias árabes, que aún guardan sabor morisco en sus calles y monumentos. El amplio valle (un área de 116 kilómetros cuadrados y 18 kilómetros de longitud) de irregulares caminos, bancales y barrancos, así como las sierra que rodean a Castell de Guadalest, Aitana, Xortá y Serrella, representan un gran atractivo que invita al viajero a dejarse llevar por caminos y senderos, a contemplar la rica variedad de flora y fauna de nuestro entorno o, simplemente, hacer deliciosos paseos por la naturaleza. El visitante deberá caminar sin prisa, mirando y escuchando con atención. Hay todo un mundo de sensaciones por descubrir. |